Anemia ferropénica de origen digestivo
Hay anemia cuando los glóbulos rojos -hematíes- bajan por debajo de lo normal. La ferropénica, por falta de hierro, es la deficiencia nutricional más prevalente del mundo. Y tiene una particularidad que conviene conocer: muchas veces no es el problema, sino la pista de otro.
El hierro de los alimentos se absorbe en el tubo digestivo. Cuando falta, hay que preguntarse por qué — y en una buena parte de los casos, la respuesta está en el aparato digestivo.
DÓNDE SE ESCONDE LA CAUSA
El 90-95% de las causas digestivas de anemia ferropénica se localizan en el tracto digestivo superior o inferior, accesibles a la gastroscopia y la colonoscopia. El 5% restante está en el intestino delgado, y ahí la herramienta es la cápsula endoscópica. Por eso, una anemia por falta de hierro sin causa clara casi siempre merece un estudio digestivo.
Por qué falta el hierro
- Aporte insuficiente -dietas vegetarianas mal planificadas, crecimiento, embarazo-.
- Malabsorción -enfermedad celíaca, parásitos-.
- Pérdidas por sangrado -menstruación abundante, hemorragias digestivas-.
Síntomas
- Cansancio -astenia- y fatiga al hacer cosas cotidianas como vestirse.
- Falta de aire en esfuerzos sencillos.
- Palidez de piel y mucosas, taquicardia.
- Dolor de cabeza, mareo o vértigo, manos y pies fríos.
- Uñas quebradizas.
CEA Navarra responde tus preguntas
¿Por qué hay que estudiar una anemia por falta de hierro?
Porque suele esconder una causa tratable. Si aparece de repente, en mayores de 50 años o con otros síntomas, hay que buscar el origen, a menudo digestivo.
¿Qué pruebas se hacen?
Gastroscopia y colonoscopia cubren el 90-95% de las causas digestivas. Si son normales y persiste la sospecha, se estudia el intestino delgado con cápsula endoscópica.
¿La celiaquía puede causar anemia?
Sí. La enfermedad celíaca produce malabsorción y es una causa típica de anemia ferropénica que no mejora con hierro.
¿Cuándo preocuparse?
Si la anemia aparece de forma brusca, en mayores de 50 años, o se acompaña de cambios en las heces, dolor o pérdida de peso.
¿Basta con tomar hierro?
El hierro corrige la anemia, pero no la causa. Si no se busca el origen, el problema puede volver — o pasar desapercibida una lesión tratable.
Si te han dicho que tienes anemia y solo te han mandado hierro, falta la otra mitad: saber por qué. Pide una valoración digestiva — gastroscopia y colonoscopia se programan en días.
Contenido revisado por el Dr. José Francisco Juanmartiñena Fernández, especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva de CEA Navarra (Nº de colegiado: 31-310.7001).