Pólipos y tumores del intestino delgado
Los pólipos y tumores del intestino delgado son enfermedades poco frecuentes y muy variadas, que incluyen lesiones benignas y malignas. Son bastante más raros que los del estómago o el colon — y ahí está parte del problema: como no se piensa en ellos, pasan desapercibidos.
El intestino delgado son 4 o 5 metros en constante movimiento, fuera del alcance de la gastroscopia y la colonoscopia. Detectar una lesión ahí exige la herramienta adecuada.
Cuándo sospecharlos
Los síntomas suelen ser inespecíficos, por eso conviene conocer las señales que deben hacer mirar el intestino delgado:
- Dolor abdominal alrededor del ombligo -periumbilical-.
- Anemia ferropénica de aparición reciente.
- Cuadros suboclusivos u obstrucción intestinal en personas sin cirugías abdominales previas.
- Sangre oculta en heces positiva.
- Perforación intestinal.
CÓMO LLEGAMOS AL INTESTINO DELGADO
La cápsula endoscópica es la mejor técnica para diagnosticarlos: no invasiva, visualiza todo el intestino delgado y es la primera exploración que se indica ante la sospecha -salvo que se conozca de antemano una estenosis-. Cuando hay que llegar a tramos profundos o tratar la lesión, se usa la enteroscopia -un endoscopio con uno o dos balones que fijan las asas del intestino-. Los pólipos se resecan por polipectomía, igual que en el estómago o el colon.
CEA Navarra responde tus preguntas
¿Son frecuentes los tumores del intestino delgado?
No. Son raros y heterogéneos, mucho menos frecuentes que los del estómago o el colon, lo que hace que a menudo pasen desapercibidos.
¿Hay riesgo hereditario?
Sí. Ciertos síndromes hereditarios -como el de Peutz-Jeghers o el de Lynch- aumentan el riesgo.
¿Qué prueba los detecta?
La cápsula endoscópica es la primera y mejor opción. Para tramos profundos o para tratar, se recurre a la enteroscopia.
¿Se pueden quitar los pólipos del intestino delgado?
Sí, por polipectomía endoscópica, igual que en estómago o colon, siempre que sea técnicamente posible.
¿Cuándo debo sospechar?
Ante anemia ferropénica reciente, dolor periumbilical, sangre oculta positiva o cuadros de obstrucción sin cirugías previas.
Si arrastras una anemia o un dolor abdominal que nadie consigue explicar tras gastroscopia y colonoscopia normales, el intestino delgado puede tener la clave. Pide una valoración para la cápsula endoscópica.
Contenido revisado por el Dr. José Francisco Juanmartiñena Fernández, especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva de CEA Navarra (Nº de colegiado: 31-310.7001).