ENFERMEDAD CELÍACA
La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune, crónica y multiorgánica que se desencadena por la ingesta de gluten -la proteína del trigo, la cebada y el centeno-. En las personas celíacas, el gluten provoca una reacción inmune que daña la mucosa del intestino delgado y atrofia sus vellosidades, las encargadas de absorber los nutrientes.
No es una moda ni una intolerancia leve. Tiene una prevalencia del 1% de la población, y buena parte de quienes la tienen aún no lo saben, porque sus síntomas no siempre son los que uno esperaría.
Síntomas: mucho más que el intestino
Síntomas extraintestinales -los más frecuentes en adultos-
- Anemia ferropénica que no responde a los suplementos de hierro.
- Déficit de vitaminas como el ácido fólico o la B12.
- Elevación inexplicable de las transaminasas -hipertransaminasemia-.
- Osteoporosis, osteopenia o fracturas sin un golpe que las justifique.
- Dermatitis herpetiforme -una erupción característica en la piel-.
Síntomas intestinales -menos frecuentes-
- Dolor y distensión abdominal.
- Gases y flatulencia.
EL VALOR DE LA GENÉTICA
Tener los genes de la celiaquía -HLA DQ2 o DQ8- es necesario para padecerla, pero no suficiente: mucha gente los tiene y nunca será celíaca. Lo útil del estudio genético es lo contrario: su valor predictivo negativo es del 99%. Es decir, si no tienes esos genes, la celiaquía queda prácticamente descartada.
Cómo se diagnostica: la regla del 4 de 5
En el adulto no basta con un único dato. Para confirmar una enfermedad celíaca se exige cumplir cuatro de estos cinco criterios:
- Serología positiva -anticuerpos antitransglutaminasa y antiendomisio-.
- Estudio genético compatible -HLA DQ2 o DQ8-.
- Atrofia de vellosidades o lesiones mínimas en las biopsias de duodeno.
- Síntomas compatibles.
- Respuesta de los síntomas a la dieta sin gluten.
La pieza clave es la biopsia del duodeno, y para eso la gastroscopia es la técnica de elección: permite acceder al duodeno y tomar las muestras. Importante -y esto evita errores frecuentes-: el estudio hay que hacerlo comiendo gluten. Si ya has retirado el gluten por tu cuenta, las pruebas pueden salir falsamente negativas.
CEA Navarra responde tus preguntas
¿Es frecuente la enfermedad celíaca?
Sí. Afecta en torno al 1% de la población mundial, y una parte importante está sin diagnosticar.
¿Hay personas con más riesgo?
Sí. Tener síndrome de Down, diabetes tipo 1, tiroiditis o familiares de primer grado celíacos multiplica el riesgo por 5-10.
¿Si tengo los genes DQ2 o DQ8 soy celíaco?
No necesariamente. Son necesarios pero no suficientes. Su utilidad real es descartar: si no los tienes, la celiaquía es muy improbable -valor predictivo negativo del 99%-.
¿Con un análisis de sangre basta?
No. Los anticuerpos pueden ser negativos y aun así existir la enfermedad. Por eso se aplica la regla del 4 de 5, con biopsia incluida.
¿Hace falta gastroscopia?
Sí, es la técnica de elección para biopsiar el duodeno. En casos seleccionados se complementa con cápsula endoscópica.
¿Se cura?
No. Es autoinmune y crónica, para toda la vida. Pero se controla por completo con una dieta sin gluten estricta y mantenida.
¿Puede dar complicaciones?
Sí, y casi siempre se asocian a un tratamiento inadecuado -seguir tomando gluten- o a un diagnóstico tardío. De ahí la importancia de diagnosticarla y tratarla pronto.
Si arrastras una anemia que no remonta con hierro, cansancio sin causa o digestiones raras desde hace meses, puede que el gluten tenga algo que decir. Pide una valoración -y no retires el gluten hasta hacerte el estudio-.
Contenido revisado por el Dr. José Francisco Juanmartiñena Fernández, especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva de CEA Navarra (Nº de colegiado: 31-310.7001).